El banco de trabajo para Cursor
El banco de trabajo es una carpeta que descargas una vez y conservas. Abierta con Cursor, convierte al agente en tu guía de Looky: instala las herramientas, conecta la carpeta a tu instancia, y luego trabaja contigo día a día — bajando workspaces, creando contenido, validando y publicando — explicándote cada paso en lenguaje llano. No necesitas saber de terminales, Python ni git.
Funciona con el plan gratuito de Cursor. El uso gratuito tiene límites, y este banco de trabajo está hecho para convivir con ellos: guarda tu progreso mientras avanza, y puede cambiar a un modo donde tú ejecutas los comandos en tu terminal — lo que no consume nada de tu cuota.
¿Prefieres git? git clone https://github.com/paranoid-software/looky-cursor también funciona, y las actualizaciones llegan con git pull.
Antes de empezar
- Cursor instalado y con sesión iniciada — el plan gratuito alcanza para recorrer toda esta guía.
- Acceso a tu instancia de Looky: una invitación a una cuenta, con rol developer si vas a publicar contenido.
- Windows, macOS o Linux — el banco de trabajo maneja las particularidades de cada uno.
Arranca en tres pasos
- Descarga y descomprime el ZIP donde guardes tus documentos.
- Renombra la carpeta con el nombre de tu instancia — por ejemplo
my-lookyparamy.looky.studio. Una carpeta por instancia; varias instancias, varias carpetas. - Abre la carpeta en Cursor (File → Open Folder), abre el chat del agente y escribe: "Ayúdame a dejar este banco de trabajo de looky listo desde cero."
El agente te pregunta cómo prefieres trabajar y sigue desde ahí. El código de verificación para iniciar sesión llega a tu email — eso, elegir nombres y aprobar lo que se publica es lo único que va a necesitar de ti.
Dos formas de trabajar — tú eliges, y puedes cambiar cuando quieras
Modo guíame
Tú escribes, él enseña
El agente te dicta cada comando, te explica en una línea qué hace, y tú lo ejecutas en tu terminal. Aprendes a manejar Looky por ti mismo — y como eres tú quien ejecuta, no consume cuota del agente.
Modo hazlo tú
Él ejecuta, tú apruebas
El agente ejecuta todo por su cuenta y te va narrando. Tú revisas, decides y apruebas — especialmente todo lo que sale en vivo.
Si se te agota el uso gratuito
No pierdes nada. Tu trabajo son archivos en tu carpeta, y lo que ya publicaste vive a salvo en tu instancia de Looky.
- Cambia a modo guíame y sigue desde tu propia terminal — el agente puede dejarte escrito el siguiente comando antes de detenerse.
- Retoma después. El banco de trabajo guarda una nota corta de progreso, así la siguiente sesión continúa donde quedaron en vez de empezar de nuevo.
El día a día en el banco de trabajo
Crear contenido es pura conversación. "Hazme un gráfico de barras de ventas por mes", "un dashboard para el equipo de despachos con estos tres KPIs" — el agente lo crea, lo valida y te lo muestra. Para las operaciones mecánicas, escribe / en el chat y elige:
/setup— configuración inicial, o reparar lo que falte/connect— iniciar sesión / reconectar con tu instancia/workspaces— ver y cambiar dónde estás trabajando/pull— traer el contenido de un workspace a tu carpeta/create-workspace— crear un workspace nuevo/validate— revisar todo antes de publicar/publish— revisar y publicar, siempre con tu aprobación explícita/mode— cambiar entre modo guíame y modo hazlo tú/update-workbench— actualizar el banco de trabajo a la última versión
Lo que te mantiene seguro
- Nada sale en vivo sin tu sí. Publicar siempre termina en una pregunta explícita, y la instancia valida el contenido antes de escribir nada.
- Las credenciales quedan fuera de alcance. El banco de trabajo nunca toca credenciales de fuentes de datos ni despliega su configuración — eso sigue en manos del developer u owner de tu cuenta.
- Todo queda contenido. Las herramientas se instalan dentro de la carpeta; la configuración de tu computador no se toca. Borrar la carpeta borra todo lo local (tu contenido publicado vive en tu instancia — vuelve a bajarlo cuando quieras).
Míralo con tus propios ojos: después de cada publicación, abre tu Looky en el navegador y refresca. Ese ciclo — pedir, publicar, mirar — es todo el flujo de trabajo.